Día 102 de 365 / Lo que es

Y hablando de frases, hoy me topé con una de Viktor Frankl: “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”. Puso en palabras lo que he estado viviendo las últimas semanas.

Con gran acierto, una persona me sugirió hacer cambios por las razones correctas y, dado que yo no estaba en condiciones para pensarlas, dejé que las cosas se quedaran como están y, ahora que lo pienso, tal y como sucedió tras mi separación, no tuve más remedio que trabajar en mí misma.

Pero esta vez ha sido tan diferente, las palabras simplemente se han esfumado y no es que no tenga nada que escribir, mi lista de temas para estos 365 días no deja de crecer, pero hay algo que falta, un punto de referencia, algo, no sé todavía qué es, supongo que está madurando, es confuso todavía; lo que sí comprendí o, mejor dicho, viví esta semana fue una experiencia que no me había permitido vivir con tal intensidad tal vez porque no me había visto obligada a hacerlo como ahora (pareciera que es la única manera en que puedo ser guiada al cambio de consciencia o de paradigmas dada mi tendencia a permanecer en mi zona de confort), pero ante la ausencia de un discurso interior que no sé hacia dónde orientar y que tampoco me ha preocupado mucho, salvo por mi ausencia en el reto, he sabido que de alguna manera estoy viviendo en la aceptación de lo que es de una manera espontánea, no planificada y como consecuencia de la decisión de no hacer cambios hasta no tener las razones correctas para hacerlos o no hacerlos.

Simplemente he dejado que las cosas sean como son.

“¿Cómo puedes controlar algo que debes dejar fluir? No tiene sentido”, preguntó Doctor Strange a la Ancestral y ella respondió: “No todo tiene porqué tenerlo” (¡oh sí! en casos de emergencia regreso a los cuentos de hadas, a los superhéroes, a las historias románticas y a los libros que… creo que este es otra historia y habrá de esperar su turno), tal vez estoy aprendiendo a convivir con el sinsentido desde la paz y el silencio y no por propia elección, tal vez sí, en parte, al aceptarlo, pero especialmente por que no he tenido mejor opción (Me asalta una repentina pregunta: ¿acaso hay mejor opción que aceptar y fluir con lo que es, con lo que soy?).

Hasta el momento sé que el discurso de siempre no me salvará esta vez, pero estoy en paz y volviendo a contactar con mi gozo interior.

Con amor y gratitud,
Judith 

Photo by Ivan Jevtic on Unsplash

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s