Día 65 de 365 / Los otros (sí, así, como película de miedo)

Me siento desvinculada – dije ayer a mis hijos.

Tomé consciencia de ello antier. He estado tan metida en darme solución que dejé a un lado a los demás. Bueno, para ser sincera, ese es mi modus operandi de toda la vida 

Siempre he funcionado mejor de manera individual y, de hecho, disfruto estar y trabajar sola; es mi fortaleza. Si tengo que trabajar en equipo lo hago, pero no es mi fuerte.

La otra cara de la moneda es que me meto tan completamente en mis cosas que me aíslo del mudo exterior por una cosa o por otra. Varias veces he llegado al punto de no saber cómo retomar el hilo de la vida social, no con las personas del día a día, sino con las que perdí el contacto. ¡Qué fácil es terminar metida en un estrecho círculo social!

Muchas amistades las conservo, a decir verdad, por mérito de ellas y son tan absolutamente maravillosas que puedo afirmar, sin ninguna duda, que tengo amistades sólidas y de muchos años; para ellas mi gratitud y cariño 

También caigo en la cuenta de que en ningún ámbito me siento más vulnerable como con las personas. Me da miedo que son impredecibles, que usualmente no me dan tooooodo el tiempo que yo necesito para conocerlas o para ofrecerles una respuesta que no sea prefabricada, además, se ponen dónde quieren y hacen y dicen lo que les da la gana.

No se parecen nada, por ejemplo, a un libro sobre la sombra que también me confrontará, enseñará y sacudirá, pero que tendré tiempo de leer, releer y rumiar, hasta que esté lista para regresar a él y continuar leyendo; no, con las personas no hay tiempo de nada, exigen respuesta inmediata y suelen estar hambrientas de un protagonismo que ponga en evidencia que son las más locas y las que más saben sobre los cambios climáticos y los tacos dorados de papa.

También me tengo miedo a mí y a todo el universo interior que me sucede cuando estoy con las personas, el cual, obviamente, incluye luces y sombras. Este universo lo he explorado poco, pero, según parece, ya le llegó su turno. Por lo pronto, hoy cenamos unos deliciosos perros calientes con mis hijos.

Con amor y gratitud,
Judith 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s